Licencia de Creative Commons
Filosofía según Carlos by Carlos Álvarez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://filosofiaseguncarlos.blogspot.com.es/.





Contador de visitas



BLOG's amigos:

Mutatis Mutandis (Óscar Sánchez)

La Guarida del Pensador (Rodrigo Cueto)

Alguien tenía que decirlo (Lucas Suárez)

Soma Sema (Unai Coto)

La Torre del Ermitaño (Jorge Alonso)

I Wonder (Raúl Alonso)






Páginas vistas en total

viernes, 30 de noviembre de 2012

Teología aristotélica. La teoría de las cuatro causas

La teleología es el estudio de los fines o propósitos de algún objeto o algún ser, o bien literalmente, a la doctrina filosófica de las causas finales. Usos más recientes lo definen simplemente como la atribución de una finalidad u objetivo a procesos concretos.

La noción aristotélica de causa es mucho más amplia que el concepto actual. Para nosotros, causa tiene casi siempre sólo el significado de la "causa eficiente" de Aristóteles. Para éste, causa es todo lo que concurre en la constitución de algo, y en este amplio sentido hay estas cuatro causas:

  1. Causa material: el sustrato material, físico y sensible del cual está hecho una cosa. En el caso de una estatua sería el mármol, por ejemplo.
  2. Causa formal: es la idea o esencia a realizar en el proceso del cambio. La causa formal es la esencia de la cosa, actúa sobre la materia y la individualiza, haciéndonos ver lo que la cosa es.
  3. Causa eficiente: es el principio o motor del cambio. Todo cambio precisa de un agente externo que dé forma a la materia o que convierta el ser en potencia en ser en acto.
  4. Causa final: aquello para lo cual la cosa es, es el telos o fin del cambio. No acabamos de explicar una cosa hasta que no conocemos su finalidad o telos.


Platón (izquierda) y Aristóteles (derecha) en la Escuela de Atenas.
(clic en la imagen para agrandar)


Las dos primeras causas son intrínsecas al ser natural y las dos últimas, en cierto modo, extrínsecas. Las dos primeras son estáticas, en tanto que las otras son dinámicas. Todo lo que puede ser llamado causa de algo se comprende en alguno de estos cuatro tipos.

En definitiva, conocer algo de manera científica es conocer las causas que lo determinan, especialmente la causa final, por lo que la ciencia aristotélica recibe el nombre de teleológica.


Fuente: "El problema del Ser en Aristóteles", apuntes de Historia de la Filosofía de Óscar Sánchez para 2º de Bachillerato.



En mi opinión, la teleología de Aristóteles sólo es aplicable a las causas de los actos del hombre, y no a todos los sucesos en general. Considero que estas causas de las que Aristóteles habla son correctas, excepto la primera, la cual no me parece una causa propiamente dicha. La "causa material" creo que debería ser parte de la "causa formal", ya que en la idea de realizar el proceso del cambio, se piensa antes sobre qué material vamos a realizar un cambio.

Como decía antes, creo que la teleología aristotélica sólo es aplicable a las causas de los actos del hombre y no a todos los sucesos en general. Por ejemplo, una persona desea fabricar una mesa:

  • Causa material: madera.
  • Causa formal: la idea de "mesa".
  • Causa eficiente: la utilización de las distintas herramientas de tratamiento de madera para modificar su forma y suavizar su textura.
  • Causa final: por ejemplo, para poner cosas sobre ella, utilizarla como escritorio, para comer sobre ella, etc.

Pero, en cambio, no se pueden aplicar todas estas causas a sucesos naturales, ya que éstos no suceden a partir de una idea ni tienen niguna finalidad, simplemente ocurren (causa eficiente). Por ejemplo, un cometa que pasa cerca del Sol y cuya trayectoria se ve modificada por su fuerza de gravedad. Este cambio en su trayectoria no surge a partir de una idea ni tiene ninguna finalidad, sino que simplemente ocurre.

Para Aristóteles, "causa" es todo lo que concurre en la constitución de algo, pero en mi opinión, sólo es aplicable a causas debido a un acto producido por el ser humano (o incluso un animal), pero no aplicable a sucesos naturales, como la oxidación de un metal, suceso que ocurre porque sí y nada más (dándose las condiciones adecuadas para ese proceso químico).
descripcion

Ir al cielo